La histórica marca de bebidas deportivas Gatorade anunció una transformación significativa en la composición de sus productos al confirmar que eliminará progresivamente los colorantes artificiales de sus fórmulas más populares en Estados Unidos. La decisión forma parte de una creciente tendencia en la industria alimentaria, impulsada por cambios en las preferencias de los consumidores y un entorno político cada vez más crítico con los aditivos sintéticos.
La medida se produce en un contexto en el que figuras públicas como Robert F. Kennedy Jr. han cuestionado el uso de colorantes artificiales en alimentos y bebidas, calificándolos como potencialmente perjudiciales para la salud. En respuesta, varias grandes compañías han comenzado a reformular sus productos. Entre ellas se encuentran General Mills, Nestlé, Kraft Heinz y Hershey.












