El estado de California, en Estados Unidos, comenzó a perder población por primera vez en años luego de que miles de personas se hayan mudado a otras regiones, producto del impacto de las políticas izquierdistas impulsadas por el gobierno demócrata de Gavin Newsom.
Según datos oficiales del Departamento de Finanzas de California, en el último año se registró una caída neta de 54.000 habitantes, llevando la población total a 39.593.000 personas al 1 de enero.
El dato no solo corta tres años consecutivos de recuperación tras la pandemia, sino que expone un problema estructural que se viene profundizando: vivir en California se volvió cada vez más difícil.














