Una regulación ambiental de California impulsada durante la administración del gobernador demócrata Gavin Newsom está en el centro de una batalla legislativa en Washington, donde un congresista republicano busca eliminar una medida que funciona como un ''impuesto climático oculto'' sobre el transporte marítimo y termina elevando los precios que pagan los consumidores de todo el país.
La norma, conocida como ''Vessel At Berth'', fue autorizada por la Agencia de Protección Ambiental (EPA) en 2020, durante el mandato de Newsom, y permite a la Junta de Recursos del Aire de California (CARB) imponer estrictos requisitos a determinados barcos que permanecen atracados en los puertos del estado.
El representante republicano Vince Fong, de California, lidera ahora un proyecto de ley destinado a retirar la autorización federal que permite a California aplicar estas reglas. Su argumento es que el esquema ambiental no solo afecta a las compañías navieras, sino que genera costos adicionales que terminan trasladándose a empresas y familias de todo Estados Unidos.

La regulación exige que determinados buques de gran tamaño apaguen sus motores diésel cuando están atracados y utilicen una estrategia aprobada por California para reducir sus emisiones. Entre las alternativas está conectarse a la red eléctrica del puerto o recurrir a otros sistemas de energía.
El problema, según Fong, es que no todos los puertos cuentan actualmente con la infraestructura necesaria para que los barcos puedan cumplir fácilmente con estas exigencias. Los operadores que no cumplen pueden enfrentarse a multas de decenas de miles de dólares, costos que el congresista considera injustificados y perjudiciales para la economía.













