El demócrata Matt Dunlap, actual auditor estatal de Maine y candidato de su partido a la Cámara de Representantes por el 2.º Distrito, enfrenta cuestionamientos por una serie de votos que emitió durante su etapa en la legislatura estatal y que sus críticos presentan como evidencia de una postura permisiva frente a determinados delitos sexuales, la protección de menores y la violencia contra mujeres embarazadas.
Dunlap busca conquistar un distrito considerado favorable al presidente Donald Trump y que actualmente está representado por el demócrata Jared Golden, quien decidió retirarse. La disputa electoral podría convertir los antecedentes legislativos de los candidatos en un elemento central de la campaña.
Uno de los principales cuestionamientos se refiere a un proyecto de 2001 que buscaba establecer libertad vigilada de por vida para determinados delincuentes sexuales considerados peligrosos. El 21 de mayo de ese año, Dunlap votó a favor del informe mayoritario del Comité de Justicia que recomendaba no aprobar la iniciativa L.D. 476, titulada ''Una ley para exigir libertad vigilada de por vida para delincuentes sexuales peligrosos''.
La propuesta pretendía imponer vigilancia de por vida a personas condenadas como delincuentes sexuales peligrosos. Una enmienda minoritaria habría aplicado específicamente la medida a individuos que hubieran sido condenados dos veces previamente por delitos como violación o intento de asesinato con agresión sexual. También contemplaba tratamiento obligatorio para delincuentes sexuales como condición de la libertad vigilada.
El candidato demócrata al Congreso Matt Dunlap recibió durísimas críticas por sus votaciones en contra de proyectos de ley contra delincuentes sexuales
Durante el debate, el representante John O’Brien explicó que la medida se aplicaría a personas que hubieran sido condenadas dos veces por delitos sexuales extremadamente graves. Según su estimación, la legislación afectaría probablemente a entre 10 y 15 individuos. O’Brien argumentó que, después de cumplir sus condenas, esos delincuentes debían continuar bajo una supervisión ''muy, muy'' estrecha debido a la gravedad de sus antecedentes.
Dunlap también votó posteriormente en contra de una moción relacionada con la aprobación del proyecto, reforzando su oposición a la iniciativa. Sus críticos consideran especialmente preocupante que rechazara una medida dirigida a mantener bajo vigilancia permanente a reincidentes sexuales considerados peligrosos.
Otro episodio se remonta a 1997, cuando Dunlap votó a favor del informe del Comité de Justicia que recomendaba no aprobar L.D. 1096, una propuesta destinada a convertir en delito la captación de menores mediante computadoras para cometer actos sexuales ilícitos.
El proyecto buscaba establecer un delito específico para adultos que utilizaran computadoras con la intención de atraer, persuadir, coaccionar u ordenar a menores para reunirse con ellos con fines sexuales. La legislación contemplaba penas vinculadas al nivel del delito sexual que se pretendiera cometer.
Dunlap tiene un largo y polémico historial relacionado con su favoritismo contra criminales sexuales y golpeadores de mujeres
Aunque existían diferencias entre la propuesta original y una enmienda minoritaria que buscaba modificar su alcance y las penas, la Cámara terminó aceptando la recomendación mayoritaria de no aprobar el proyecto. Dunlap votó a favor de esa recomendación.
Sus antecedentes también incluyen un voto de 2001 relacionado con la violencia contra mujeres embarazadas. Dunlap apoyó el informe mayoritario que recomendaba rechazar L.D. 1602, denominado ''Una ley para prevenir la violencia contra madres embarazadas''.
El proyecto pretendía crear un delito específico cuando una persona provocara intencionalmente o de manera consciente la muerte de un bebé no nacido al atacar a una mujer embarazada, siempre que el agresor supiera que estaba embarazada y que deseaba continuar con el embarazo.
El ex diputado republicanos, Stavros Mendros, quien impulsó un proyecto contra la violencia a mujeres embarazadas que Dunlap descartó
El patrocinador de la iniciativa, el entonces representante de Maine Stavros Mendros, explicó que la legislación buscaba criminalizar situaciones en las que un agresor golpeara deliberadamente a una mujer embarazada y provocara un aborto espontáneo. Mendros insistió en que la medida no pretendía regular el aborto, sino proteger a mujeres víctimas de violencia.
La propuesta incluía excepciones para abortos consentidos por la mujer y para procedimientos médicos realizados conforme a las prácticas habituales. Una enmienda minoritaria habría reforzado además las leyes estatales de agresión para castigar específicamente ataques contra mujeres embarazadas cuando el agresor pretendiera terminar el embarazo.
Estos antecedentes plantean interrogantes sobre sus prioridades legislativas. Sus votos no se limitaron a cuestiones partidistas convencionales, sino que involucraron propuestas dirigidas específicamente a aumentar la protección frente a delincuentes sexuales reincidentes, prevenir la explotación sexual de menores en internet y castigar ataques contra mujeres embarazadas.
El historial podría convertirse en un punto de ataque para los republicanos durante la campaña, especialmente porque Dunlap aspira a representar un distrito políticamente competitivo y favorable a Trump. Sus adversarios probablemente buscarán presentar estos votos como prueba de que el candidato demócrata adoptó posiciones demasiado débiles frente a algunos de los delitos más graves.
El distrito en el cual Dunlap busca competir posee un alto favoritismo para con el presidente Trump y el Partido Republicano