El presidente apuesta por la paz ordenando achicar los ejercicios militares para desactivar las tensiones con Corea del Norte y pasarle factura a Seúl por su titubeo en la guerra contra Irán.
El presidente Donald Trump anunció este domingo que instruyó al secretario de Guerra, Pete Hegseth, a que "reduzca sustancialmente" los ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur que están programados para empezar este lunes y extenderse por 11 días.
Aunque dichos ejercicios son de naturaleza defensiva, los mismos representan un gasto innecesario para el Ejército estadounidense, que absorbe la mayoría de los costos de estas maniobras. Además, la exhibición de fuerza puede tensar la paz en el continente asiático, especialmente las relaciones de Washington con el régimen norcoreano.
"Basándome en mi muy buena relación con Kim Jong Un, de Corea del Norte, no estoy contento con el hecho de que Estados Unidos haya acordado, hace mucho tiempo, participar en ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur", escribió Trump en redes sociales.
"Por lo tanto, y dado que ya es demasiado tarde para cancelarlos, le he ordenado al secretario de Guerra, Pete Hegseth, que ¡reduzca sustancialmente los ejercicios militares conjuntos!", agregó.
Los ejercicios militares conjuntos entre Seúl y Washington se realizan de forma anual, aunque su intensidad ha bajado con los años.
Corea del Norte ha condenado históricamente estos ejercicios conjuntos entre EEUU y Corea del Sur y los considera como ensayos para una invasión. El régimen comunista volvió a advertir el viernes que los ejercicios de este año —que se vienen realizando desde 1953—podrían provocar una fuerte respuesta.
Cuando Trump estaba en su primer mandato, el presidente también había suspendido las maniobras principales mientras impulsaba la diplomacia con Kim Jong Un. Desde entonces, la demostración de fuerza militar se ha reducido o suspendido periódicamente en el pasado como un gesto diplomático de Washington hacia Pionyang.
Pero la respetuosa relación que tiene Trump con Kim no ha sido la única razón para frenar las maniobras militares. Con esta decisión, el líder republicano le pasa factura a Seúl y al presidente de izquierda de ese país, Lee Jae Myung, por no apoyar a EEUU en la guerra contra el régimen terrorista iraní.
De hecho, Trump hace referencia en su publicación que recientemente le preguntó a Lee Jae Myung si su país quería unirse a Washington en la "Desnuclearización de la República Islámica de Irán" y que su par surcoreano se negó.
Trump no se olvida de la indecisión surcoreana con respecto a la guerra en Irán.