El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) presentó cargos contra tres personas vinculadas a la empresa tecnológica Super Micro Computer por su participación en un esquema de contrabando de chips avanzados de inteligencia artificial (IA) hacia China, en violación de las restricciones de exportación vigentes.
Los acusados fueron identificados como Yih-Shyan ''Wally'' Liaw, cofundador de la compañía y ciudadano estadounidense; Ting-Wei ''Willy'' Sun, contratista taiwanés; y Ruei-Tsang ''Steven'' Chang, también de nacionalidad taiwanesa, quien permanece prófugo. Según la acusación, los tres habrían conspirado para vender miles de millones de dólares en tecnología estadounidense a compradores en China mediante la falsificación de documentos y la manipulación de equipos para evadir controles.
El DOJ sostiene que los implicados trabajaron junto a una empresa del sudeste asiático, denominada ''Company-1'', que actuaba como fachada para adquirir servidores equipados con chips fabricados por Nvidia. Estos productos, altamente demandados en el desarrollo de IA, están sujetos a controles de exportación por motivos de seguridad nacional.

De acuerdo con las autoridades, Company-1 figuraba como el usuario final de los equipos, pero en realidad los servidores eran reenviados a China tras ser re-empaquetados en cajas sin identificar por una firma logística. Para evitar ser detectados, los acusados habrían utilizado miles de servidores falsos que imitaban a los originales y servían para superar auditorías, mientras los dispositivos reales ya habían sido enviados ilegalmente.
La investigación también detalla métodos rudimentarios utilizados en la operación. Sun, el contratista, habría empleado secadores de pelo para retirar y re-colocar etiquetas y números de serie en los equipos, una práctica que quedó registrada en cámaras de vigilancia.










