El gobierno de Donald Trump detuvo a la sobrina y la sobrina nieta del eliminado general iraní, tras haber celebrado el ataque del régimen iraní a las fuerzas armadas estadounidenses.
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Estados Unidos arrestó a dos familiares del ex-comandante del régimen terrorista iraní Qasem Soleimani, quien fue eliminado en el año 2020, en un caso que reavivó el debate sobre seguridad nacional y política migratoria, con fuertes cuestionamientos a gestiones demócratas previas. Se trata de Hamideh Soleimani Afshar y su hija, quienes permanecen bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduana (ICE) tras la revocación de su estatus de residencia permanente.
La medida fue impulsada por el secretario de Estado Marco Rubio, quien sostuvo que ambas mujeres habían accedido a beneficios migratorios bajo supuestos inconsistentes y, además, mantenían expresiones públicas de apoyo al régimen iraní, a la vez que celebraban el asesinato de militares estadounidenses por parte del régimen de Jamenei.
Según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), uno de los puntos más comprometidos del caso es que Soleimani Afshar viajó en varias ocasiones a Irán después de haber obtenido asilo en Estados Unidos, lo que contradice el argumento de persecución que fundamentó su solicitud.
Marco Rubio anunció la revocación del estatus migratorio de la sobrina y la hija de Qasem Soleimani
Las detenidas habían ingresado al país en 2015, una con visa de turista y la otra con visa de estudiante, y obtuvieron asilo en 2019. Posteriormente, accedieron a la residencia permanente en 2021 y 2023. Sin embargo, durante un proceso de naturalización iniciado en 2025, se detectaron inconsistencias que derivaron en la revisión de sus antecedentes y, finalmente, en su detención.
El caso adquiere especial relevancia por el vínculo familiar con Qasem Soleimani, quien fue una de las figuras más influyentes del aparato militar iraní hasta su eliminación en 2020, durante un operativo ordenado por el presidente Donald Trump. En su momento, esa decisión fue presentada como una acción clave para neutralizar amenazas contra intereses estadounidenses y sus aliados.
Desde sectores republicanos, el episodio fue interpretado como una consecuencia de las nefastas políticas migratorias permisivas durante las últimas administraciones demócratas, en particular bajo el gobierno de Joe Biden. Según estas críticas, la flexibilización de controles ha permitido que personas con vínculos ideológicos o familiares con figuras de regímenes adversarios accedieran a beneficios migratorios sin una verificación rigurosa.
Las familiares del general iraní eliminado en 2020, ingresaron a los Estados Unidos bajo el gobierno demócrata de Obama y extendieron su residencia durante el gobierno de Biden
En esa línea, se sostiene que el sistema de asilo fue vulnerado, afectando su credibilidad y generando riesgos para la seguridad nacional. Los viajes reiterados a Irán realizados por Soleimani Afshar tras recibir protección en Estados Unidos son señalados como evidencia de fallas en los controles aplicados en su momento.
Por su parte, Narjes Soleimani, hija del ex-comandante iraní, negó cualquier relación entre las detenidas y su padre, calificando como falsas las acusaciones del gobierno estadounidense. Sin embargo, estas declaraciones fueron recibidas con escepticismo en ámbitos políticos, donde se insiste en que el foco del caso radica en las inconsistencias migratorias y en la conducta posterior de las involucradas.
El propio Trump volvió a referirse recientemente a Soleimani, reafirmando la decisión de eliminarlo y subrayando la necesidad de mantener una política firme frente a amenazas internacionales. Para sus aliados, este caso refuerza la importancia de endurecer los controles migratorios y revisar criterios de admisión.
En este contexto, la detención de las familiares de Soleimani no solo abre un proceso legal, sino que también profundiza la disputa política en Estados Unidos. Mientras las autoridades avanzan en la revisión del caso, desde la oposición republicana se insiste en que el origen del problema se encuentra en decisiones previas que priorizaron la apertura por sobre la seguridad.
Soleimani fue eliminado en el año 2020 durante una operación militar llevada a cabo en el primer gobierno de Donald Trump