Mamdani, con un español pésimo, dió instrucciones a los inmigrantes ilegales de cómo evitar ser deportados por el ICE
Un informe oficial publicado hoy asegura que el número de delitos violentos cometidos en los Estados Unidos se desplomó durante el primer año del presidente Donald Trump tras su regreso a la Casa Blanca. En total, los delitos violentos no letales (excluyendo la agresión simple) cayeron un 25% de 2024 a 2025, según un comunicado de prensa del Departamento de Justicia.
Los datos de la Encuesta Nacional de Victimización por Delitos del Buro de Estadísticas de Justicia muestran descensos en los delitos violentos, la victimización de la propiedad, los robos a viviendas o allanamientos, y el robo de vehículos de motor.
Los delitos que son clasificados como violentos en el informe abarcan actos aberrantes como la violación o la agresión sexual, así como también el robo con violencia y la agresión agravada. La tasa de esta ultima ofensa cayó un 31%, de 4.5 por cada 1,000 a 3.1 por cada 1,000.
Estados Unidos registró la mayor baja de delitos violentos de su historia en el primer año del mandato de Trump.
Por otro lado, la tasa de victimización de la propiedad cayó un 19%, de 138.0 por cada 1,000 hogares en 2024 a 111.2 por cada 1,000 en 2025. Esto quiere decir que las tasas de robo a viviendas o allanamiento disminuyeron un 25%, mientras que otros tipos de robos en el hogar cayeron un 19 por ciento. La tasa de robo de vehículos de motor, por ejemplo, cayó un 30%.
"Este informe es la prueba de que la agenda del presidente Trump 'Make America Safe Again' está funcionando. Bajo el presidente Trump y el fiscal general Blanche, la seguridad de los estadounidenses respetuosos de la ley siempre será lo primero. Este éxito refuerza nuestro compromiso de garantizar que todos los estadounidenses puedan vivir, trabajar y criar una familia sin temor", afirmó el vicefiscal general Stanley Woodward tras la difusión de las estadísticas.
A principios de este año, el director del FBI, Kash Patel, atribuyó esta racha de reducción del delito violento "más prolífica en la historia de los Estados Unidos" a las políticas trumpistas que respaldan el accionar policial y a la reconstrucción del FBI que el gobierno republicano llevó a cabo.