El Gobierno de Donald Trump implementará de un nuevo programa para medir los niveles de testosterona en el personal militar de Estados Unidos, en una iniciativa que apunta a mejorar el rendimiento y la preparación de las Fuerzas Armadas.
El anuncio fue realizado por el secretario de Guerra, Pete Hegseth, quien confirmó que autorizó la incorporación de pruebas específicas para detectar deficiencia de testosterona en soldados mayores de 30 años.
Según explicó, estos estudios se sumarán a los controles médicos anuales obligatorios, mientras que en el caso de los militares menores de esa edad el test será de carácter opcional.
"Aunque invertimos mucho en nuestros sistemas de armas, plataformas y equipo, nuestra ventaja táctica más decisiva siempre será el combatiente individual. Tenemos el deber sagrado de mantener esa ventaja, por lo que debemos buscar constantemente nuevas formas de optimizar su desempeño, su resiliencia y su salud a largo plazo", sostuvo Hegseth en un video difundido en X.














