El ejército de Estados Unidos anunció el miércoles un ataque contra un barco acusado de traficar drogas en el Mar Caribe, que dejó un saldo de cuatro narcotraficantes fallecidos. La operación forma parte de la campaña sostenida de la administración de Donald Trump contra las amenaza narco-terroristas en América Latina, y se desarrolla de manera paralela a los esfuerzos militares de EEUU en el Medio Oriente contra Irán.
Según el Comando Sur de Estados Unidos, la embarcación atacada operaba en rutas conocidas de tráfico de drogas, utilizadas regularmente por organizaciones criminales para trasladar sustancias ilegales hacia el país. El ataque se enmarca en una serie de operaciones selectivas que buscan interrumpir el flujo de narcóticos y desarticular redes criminales estratégicas.













