La administración de Donald Trump ha puesto en marcha una estricta ofensiva en materia migratoria al ordenar la revisión de miles de casos aprobados durante el gobierno demócrata de Joe Biden. La medida será ejecutada por el Servicio de Inmigración y Ciudadanía de los Estados Unidos (USCIS), que busca detectar potenciales casos de fraude en la concesión de beneficios como residencias permanentes, asilo y otros permisos.
El director del organismo, Joe Edlow, confirmó que la agencia ha intensificado sus investigaciones y comenzó a reexaminar expedientes antiguos. Según explicó, el objetivo es identificar a personas que hayan obtenido beneficios migratorios de forma irregular, incluso si estos fueron otorgados en años anteriores. ''Estamos revisando casos del pasado y quienes hayan cometido fraude deberán enfrentar consecuencias'', afirmó el funcionario en declaraciones recientes.
De acuerdo con datos oficiales, desde el 20 de enero de 2025 el USCIS ha realizado cerca de 33.000 derivaciones por sospecha de fraude a su división de Detección de Fraude y Seguridad Nacional, lo que representa un incremento del 138% respecto al promedio anual registrado durante la administración previa. Además, se completaron más de 21.000 investigaciones, en las que se detectaron irregularidades en aproximadamente el 65% de los casos analizados.

El plan del gobierno incluye también un aumento en las inspecciones en terreno, con más de 7.000 visitas realizadas, así como más de 26.000 revisiones de redes sociales para detectar posibles inconsistencias o riesgos. Estas herramientas forman parte de un enfoque más amplio que busca fortalecer los mecanismos de control y prevenir abusos dentro del sistema migratorio.









