El juez conservador Samuel Alito defendió con uñas y dientes la decisión de la Corte Suprema de los Estados Unidos de voltear la ley del aborto a nivel nacional y lamentó las amenazas de muerte que él y sus compañeros recibieron en ese momento por parte de la izquierda.
Alito, nominado al máximo tribunal en el 2005 por el presidente republicano George W. Bush, fue quien redactó el histórico fallo de 2022, caratulado como Dobbs contra la Organización de Salud de Mujeres de Jackson. "Sé que esto es muy controvertido, pero me pareció perfectamente claro que la referencia a la libertad en la Decimocuarta Enmienda, adoptada en 1868, no significaba que exista un derecho constitucional al aborto", le dijo al medio Fox News.
"En 1868, el aborto era ilegal en la mayoría de los estados. Y por lo tanto es impensable que esos estados ratificaran una enmienda que declarara inconstitucionales sus propias leyes y luego continuaran manteniendo esas leyes vigentes durante décadas después de eso", afirmó el magistrado.
El magistrado Samuel Alito habló en exclusiva con Fox News por primera vez desde 2022.
Junto a Clarence Thomas, Alito es considerado como el juez más conservador de la Corte Suprema y uno de los más alineados con las políticas del presidente Trump. Es un discípulo del originalismo, la filosofía legal de interpretar la Constitución y las leyes según el texto y cómo se habría entendido su significado en el momento en que fue escrita.
En la decisión de Dobbs, basándose en dicha visión originalista, Alito concluyó que la Decimocuarta Enmienda de la Constitución de EEUU no otorgaba a las mujeres el derecho a abortar a nivel nacional dado que el texto de la Ley Suprema no hacía mención alguna al aborto ni al derecho a la privacidad. Su opinión devolvió el asunto del aborto al Congreso y a los estados.
Semanas antes de que el alto tribunal publicara formalmente el tan esperado fallo, los cuatro jueces conservadores que se unieron a la opinión de Alito recibieron amenazas de muerte e incluso un terrorista de izquierda, de nombre Nicholas Roske, se presentó armado hasta los dientes en la casa del magistrado Brett Kavanaugh con la intención de matarlo.
"Fue una grave violación de la confianza que todos los que trabajaban en este edificio tenían antes de ese punto. Y de manera muy previsible, nos convirtió a los cinco de la mayoría en objetivos de asesinato y casi provocó el asesinato de mi colega Brett Kavanaugh", comentó Alito en la entrevista. Por su parte, la jueza Amy Coney Barrett relató este año que tuvo que explicarle a sus hijos por qué llevaba puesto un chaleco antibalas tras la filtración del caso Dobbs.
La Corte tuvo que ser resguardada y vallada por temor a la violencia de la izquierda.