El gobierno del presidente Donald Trump ha completado la retirada de todo el uranio enriquecido restante de un reactor de investigación heredado en Venezuela, lo que representa una importante victoria en materia de seguridad nuclear para los Estados Unidos y el continente.
La Administración Nacional de Seguridad Nuclear (en inglés, NNSA), una agencia dependiente del Departamento de Energía de EEUU, retiró de forma segura 13,5 kilogramos de uranio del reactor RV-1, con el material siendo empaquetado de forma segura en un contenedor de combustible y luego escoltado por tierra hasta su llegada a un puerto venezolano.












