El secretario de Guerra del gobierno de Trump, Pete Hegseth, busca desmantelar la burocracia castrense en el Pentágono mediante un recorte del 20% en los puestos de generales y almirantes, según le informó un funcionario del departamento a Fox News y al New York Post.
Se espera Hegseth revele estos planes durante su discurso sobre el "Estado de las Fuerzas" (State of the Force) que se realizará en la Base del Cuerpo de Marines en Quantico, Virginia, este miércoles, un evento en donde típicamente el jefe del Pentágono expone sus prioridades y da su evaluación sobre la preparación militar del país.
La medida se condice con el plan que había dado a conocer este mes el propio Hegseth para reducir drásticamente los cargos de oficiales superiores y generales en la Fuerza Aérea, el Ejército y la Marina, con el objetivo de completar esta limpieza para el 1 de enero del próximo año.
Trump y Hegseth en una reunión de gabinete.
El año pasado, Hegseth ordenó una reducción del 10% en los puestos de generales y oficiales de insignia, así como un recorte del 20% en los generales de la Guardia Nacional y en los puestos activos de cuatro estrellas. "Esto no es un ejercicio de tierra arrasada destinado a castigar a los oficiales de alto rango", indicó el alto funcionario al anunciar la medida.
"Este ha sido un proceso deliberativo, trabajando con el Estado Mayor Conjunto con un solo objetivo: maximizar la preparación estratégica y la efectividad operativa mediante la realización de reducciones prudentes en los rangos de generales y oficiales", explicó el jefe del Pentágono.
Las reformas de Hegseth obedecen a una lógica sencilla pero acertada dentro del gobierno de Trump: que hayan menos generales y más tropas. Así, desde que el líder republicano volvió a la Casa Blanca el año pasado, varios altos mandos militares que ocupaban una posición burocrática y que no fueron capaces de inspirar a sus soldados han sido relevados de sus puestos
Hegseth entrenando con los soldados estacionados en la Bahía de Guantánamo.