El presidente Donald Trump brindó un discurso este lunes en la histórica fábrica de General Motors ubicada en el estado de Michigan donde afirmó que sus aranceles han ayudado a revivir la industria automotriz estadounidense, al mismo tiempo en el que criticaba con dureza las regulaciones impuestas por sus predecesores demócratas.
Trump busca tomar impulso de cara a las elecciones de mitad de término a celebrase en 99 días. "Hoy me enorgullece decir que la industria automotriz está de regreso y Estados Unidos está de regreso, y está arrastrando a Detroit y a Michigan con ella", declaró el mandatario, notando que Estados Unidos está construyendo más plantas de automóviles que en cualquier otro momento de su historia.
El magnate republicano aseguró que sus aranceles del 25% aplicables a automóviles importados y camiones extranjeros incentivaron a los fabricantes a expandir sus operaciones en en EEUU en lugar de producir vehículos en el extranjero. Citó a empresas como Ford, Toyota y Hyundai, que están reubicando su producción en suelo estadounidense.
"Mi política es simple. Si fabricas tu camión o tu auto en un país extranjero, tienes que pagar por el privilegio de enviarlo a nuestro mercado", consideró Trump. "Pero si construyes en una fábrica en Michigan o en algún lugar de nuestro país... pagas cero arancel".
Dura crítica a la gestión de Biden
Trump destacó las recientes inversiones de General Motors, señalando que la automotriz incrementó la producción de camionetas y SUV en un 20% este año y ha invertido 9.000 millones de dólares en los últimos dos años para devolver la manufactura a los Estados Unidos.
El dos veces presidente remarcó que las políticas comerciales y energéticas de los demócratas amenazaron el sector automotriz de Michigan, poniendo de ejemplo al ridículo mandato de vehículos eléctricos impuesto por Biden y las regulaciones de economía y consumo de combustible.
Otros indicadores fuera de la industria automotor también favorecen la gestión económica del gobierno, como los 19,2 billones de dólares que los empresarios se comprometieron a invertir en los próximos años, la reducción del déficit comercial de EEUU con China en un 71% y los niveles récord de empleo.
Trump estuvo acompañado en el acto por políticos que competirán en las elecciones de noviembre en Michigan —como el candidato a senador Mike Rogers—, con la esperanza de que los votantes mantengan al Partido Republicano y al trumpismo en control del Congreso.