El papel de Raúl Guillermo Rodríguez Castro ha sido uno de los elementos más llamativos de la reunión. Nieto de Raúl Castro y antiguo miembro del círculo de seguridad presidencial, Rodríguez Castro ha ocupado funciones vinculadas a la protección del liderazgo cubano, incluyendo tareas asociadas a servicios de seguridad interna. Aunque no ha tenido cargos políticos formales, su cercanía con la familia Castro lo convierte en una figura de acceso privilegiado dentro del sistema de poder de la isla.
De acuerdo con fuentes cercanas al proceso, Rodríguez Castro habría mantenido contactos previos con autoridades estadounidenses, incluyendo una reunión discreta con el secretario de Estado Marco Rubio en el marco de una cumbre regional en el Caribe. Ese antecedente habría facilitado su papel como interlocutor en el actual acercamiento entre ambos países.
En paralelo, han surgido versiones que sugieren que el nieto de Raúl Castro estaría considerando cooperar con Estados Unidos en posibles procesos judiciales o de investigación internacional relacionados con figuras históricas del régimen cubano. Estas versiones incluso plantean la posibilidad de que pudiera aportar información o facilitar acciones que afectarían directamente a su abuelo, aunque no existe confirmación oficial de tales intenciones.














