El alcalde comunista de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani, firmó este viernes una orden ejecutiva para conmemorar el 11 de septiembre y, acto seguido, le entregó la lapicera simbólica a su asesor Ramzi Kassem, un abogado conocido por haber defendido a un terrorista de al-Qaeda con vínculos con el atentado al Pentágono.
La acción despertó la furia de los sobrevivientes del ataque terrorista y de las familias que perdieron un ser querido en ese fatídico día. "Fue algo calculado. Ocurrió durante una ceremonia destinada a tratar sobre las víctimas, y nadie más. Las familias del 11-S no fueron al Ayuntamiento para ver a Mamdani destacar a alguien cuyo trabajo se cruza con la misma ideología que se llevó a sus seres queridos", le dijo al New York Post Michael Alazar, un detective retirado.











