Nuevas grabaciones de Biden reavivan las críticas por su capacidad cognitiva y el manejo de información clasificada durante su etapa como vicepresidente.
Nuevas grabaciones de conversaciones entre Joe Biden y el escritor Mark Zwonitzer han reavivado las críticas sobre la capacidad cognitiva del expresidente demócrata y sobre su manejo de información clasificada durante el período en que preparaba sus memorias, años antes de llegar a la Casa Blanca. Los audios, que permanecieron en el centro de una prolongada disputa judicial, muestran a Biden con dificultades para recordar datos, completar ideas y mantener el hilo de algunas conversaciones, según los fragmentos difundidos públicamente.
Las grabaciones, realizadas durante el trabajo de Biden con Zwonitzer para su libro de memorias de 2017, fueron entregadas el lunes al Comité Judicial de la Cámara de Representantes y al grupo conservador ''Oversight Project'' después de una batalla legal que se extendió durante dos años.
Aunque una parte importante del material permanece censurada, los fragmentos disponibles han provocado nuevas críticas de sectores conservadores, que sostienen que las dudas sobre la condición de Biden y su capacidad para manejar información sensible existían mucho antes de su llegada a la presidencia.
Nuevos audios revelaron la falta de capacidad cognitiva que Joe Biden mantuvo durante su presidencia y los peligros que representó con respecto a su manejo de la información clasificada
En uno de los momentos registrados, Joe Biden parece perder el hilo de la conversación y reconoce que no puede recordar lo que quería preguntar. En otro, pide a Zwonitzer que espere mientras revisa sus notas y posteriormente admite que el material lo está confundiendo. Estos episodios constituyen una señal preocupante sobre el estado mental del entonces ex-vicepresidente, quien acababa de abandonar la administración de Barack Obama.
El presidente del ''Oversight Project'', Mike Howell, afirmó que las grabaciones confirman sospechas que habían sido ignoradas durante años. Howell criticó la cantidad de pausas y vacilaciones presentes en los audios y sostuvo que Biden ya mostraba signos de deterioro cognitivo cuando comenzó a trabajar en sus memorias.
El contenido de las grabaciones también vuelve a poner bajo escrutinio la investigación sobre documentos clasificados que Biden conservó después de abandonar la vicepresidencia en 2017. El material había sido examinado previamente por el entonces fiscal especial Robert Hur durante una investigación desarrollada entre 2023 y 2024.
Según el informe de Hur, Biden retuvo y divulgó deliberadamente materiales clasificados después de dejar el cargo de vicepresidente. Sin embargo, el fiscal especial decidió no presentar cargos contra el entonces presidente, argumentando que probablemente se presentaría ante un jurado como un hombre mayor, bien intencionado y con problemas de memoria, una caracterización que generó una fuerte controversia política.
El fiscal especial Robert Hur llevó a cabo una investigación durante 2023 y 2024 pero decidió no imputar a Biden, confiando en que se presentaría por sí mismo ante un jurado
Los nuevos audios podrían alimentar las críticas de quienes consideran que la decisión de no procesar a Biden estableció un doble estándar en el tratamiento de los documentos clasificados. En algunas de las grabaciones, Biden parece advertir al escritor de que determinados materiales podrían contener información clasificada y le pide tener cuidado con ellos.
En otro fragmento, mientras revisa documentos, Biden identifica aparentemente material que considera clasificado. Además, las conversaciones incluyen referencias a reuniones potencialmente sensibles celebradas durante su etapa como vicepresidente, entre ellas encuentros con funcionarios de inteligencia, reuniones en la Sala de Situación de la Casa Blanca y sesiones informativas del antiguo Departamento de Defensa.
Uno de los episodios más cuestionados corresponde a una grabación de octubre de 2016, en la que Joe Biden afirma haber conservado extensas notas de un período anterior sin que otras personas supieran que las tenía. Sus críticos consideran que esta declaración aumenta las interrogantes sobre cómo manejó documentos y apuntes relacionados con asuntos de seguridad nacional.
Durante un fragmento de una de las conversaciones, Biden afirmó poseer notas de un período anterior sin que nadie tuviera conocimiento de los hechos
El ''Oversight Project'' sostiene que la magnitud de la información potencialmente clasificada divulgada en las conversaciones es mucho mayor de lo que se conocía anteriormente. El grupo señaló que las partes censuradas de los audios podrían corresponder a discusiones sobre información sensible y cuestionó que el público no pueda conocer el contenido completo de las grabaciones.
Jeff Clark, vicepresidente del grupo, acusó directamente a Joe Biden de revelar información secreta a una persona que no estaba autorizada para recibirla y vinculó esas acciones con los beneficios económicos obtenidos por el expresidente a través de sus memorias. Clark afirmó que los estadounidenses exigen responsabilidades y cuestionó por qué los abogados de Biden habían luchado durante tanto tiempo para impedir la divulgación de los audios y las transcripciones.
La publicación de los audios podría intensificar el debate político sobre la transparencia y la rendición de cuentas de la administración Biden, especialmente ante las acusaciones de que las dudas sobre su memoria y capacidad cognitiva fueron minimizadas durante años.