El plan obliga a las compañías aseguradoras a pagar una tarifa mensual de 8,85 dólares por cada afiliado, equivalente a más de 100 dólares por persona al año. La Oficina del Analista Legislativo de California estima que la medida podría traducirse en un aumento aproximado del 1,5 % en las primas mensuales, porcentaje que se sumaría a los incrementos habituales que registran los seguros de salud cada año.
El asambleísta republicano Carl DeMaio responsabilizó directamente al gobernador Newsom y a la mayoría demócrata por la situación fiscal del estado. Según afirmó, la administración estatal desperdició miles de millones de dólares, fue incapaz de equilibrar el presupuesto y ahora pretende que las familias trabajadoras asuman las consecuencias mediante un nuevo aumento en los costos de la atención médica.
DeMaio sostuvo que los californianos ya enfrentan enormes dificultades económicas debido al elevado costo de la gasolina, la vivienda, los servicios públicos y otros gastos básicos, por lo que imponer una nueva carga sobre los seguros médicos agravaría aún más la presión financiera que soportan millones de hogares.













