El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, calificó este martes como ''inaceptable'' la situación política y económica de Cuba, en medio de un aumento sostenido de las tensiones entre Washington y La Habana, y aseguró que su administración se propone abordar el tema con mayor profundidad en los próximos días.
Durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, Rubio afirmó que el modelo económico cubano ''no funciona'' y sostuvo que las autoridades de la Isla ''no saben cómo arreglarlo''. En ese contexto, describió a Cuba como un ''Estado fallido'' ubicado a apenas 90 millas náuticas de las costas estadounidenses, lo que plantea un problema directo para la seguridad nacional de su país.
''El statu quo de Cuba es inaceptable'', insistió el jefe de la diplomacia estadounidense, quien evitó detallar medidas inmediatas, pero dejó claro que el tema será una prioridad en la agenda exterior de Washington. Sus declaraciones se produjeron en un momento particularmente delicado, marcado por señales de endurecimiento en la política estadounidense hacia La Habana.
Rubio también rechazó la idea de que exista un bloqueo petrolero específico contra Cuba. Según explicó, la crisis energética que atraviesa la Isla responde en gran medida a la decisión de Venezuela de dejar de suministrar petróleo subsidiado, un apoyo que durante años fue clave para la economía cubana. El secretario de Estado sostuvo que parte de ese petróleo era revendido por el Gobierno cubano en lugar de destinarse al consumo interno, lo que, en su opinión, evidencia una gestión ineficiente de los recursos.
Las declaraciones del funcionario se produjeron horas después de su participación en la Conferencia de Jefes de Misión de 2026, celebrada en Florida, donde se reunió con representantes diplomáticos estadounidenses del hemisferio occidental. En ese encuentro, Rubio apareció fotografiado junto al jefe del Comando Sur, el general Francis L. Donovan, frente a un mapa de Cuba, una imagen que generó expectativas sobre el creciente interés estratégico de Washington en la Isla.
El tono de Rubio coincide con el adoptado por el presidente Donald Trump, quien el mismo martes afirmó en una entrevista televisiva que tiene la ''obligación de hacer algo'' respecto a Cuba. El mandatario sugirió incluso posibles medidas de presión militar, al mencionar la opción de acercar el portaaviones USS Abraham Lincoln a las costas cubanas, aunque sin ofrecer detalles adicionales.










