El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que existen avances concretos en las negociaciones con Irán. Sin embargo, dejó en claro que hay una condición central para cualquier acuerdo: Teherán debe abandonar su programa nuclear.
“Hay puntos de acuerdo importantes”, afirmó el mandatario ante la prensa. Pero fue contundente sobre la exigencia principal: Irán debe dejar de enriquecer uranio y entregar sus reservas actuales. “No queremos enriquecimiento, pero también queremos el uranio enriquecido”, subrayó.
Advertencia de Trump: más ataques si fracasa el diálogo
Trump también planteó un escenario alternativo. Si las negociaciones no prosperan, Estados Unidos intensificará su ofensiva militar.
“Simplemente seguiremos bombardeando con todo el corazón”, dijo, en una declaración que refleja la presión de Washington sobre el régimen iraní.
Cambio de régimen y golpe a la cúpula iraní
El presidente fue más allá y aseguró que el cambio de régimen en Irán ya está en marcha. Según explicó, la eliminación de altos funcionarios durante el conflicto generó ese proceso de forma automática.
“Hemos eliminado al liderazgo en fase uno, fase dos y gran parte de la fase tres”, sostuvo, en referencia a los ataques que impactaron en la estructura de poder iraní.
Negociaciones reservadas con un líder iraní de alto nivel
Trump reveló que las conversaciones fueron lideradas por su enviado para Medio Oriente, Steve Witkoff, junto a Jared Kushner. Los contactos se realizaron el domingo por la noche.
Según el mandatario, el diálogo no incluye al nuevo líder supremo, Mojtaba Khamenei. En cambio, se negocia con una figura iraní “respetada” y de alto rango, cuya identidad no fue revelada.
Irán niega contactos y acusa una maniobra
Desde Teherán, la versión es completamente distinta. La agencia Mehr, citando al Ministerio de Relaciones Exteriores, negó que existan negociaciones.
El gobierno iraní calificó el anuncio como una estrategia para influir en los precios de la energía y desestimó cualquier acercamiento con Washington.
Pausa en los ataques y tensión en aumento
Horas antes, Trump había ordenado suspender los ataques contra infraestructura energética iraní por cinco días. La medida quedó sujeta al avance de las negociaciones.
El conflicto atraviesa su cuarta semana desde el inicio de los bombardeos conjuntos de Estados Unidos e Israel, el 28 de febrero. El saldo supera los 2.000 muertos.
En paralelo, Irán amenazó con atacar objetivos energéticos vinculados a bases estadounidenses. También advirtió que podría minar el Golfo Pérsico ante nuevos ataques.
Israel, por su parte, anunció una nueva ola de ofensivas contra infraestructura en Teherán, marcando que las operaciones no siempre son coordinadas.
Reacción de los mercados: suben las bolsas y cae el petróleo
Los mercados reaccionaron de forma positiva a las señales de distensión. Wall Street abrió con subas superiores al 1,4%, mientras el Nasdaq avanzó un 1,6%.
El petróleo registró una fuerte caída cercana al 10%. El Brent retrocedió hacia los 96 dólares, luego de haber superado los 113 durante la jornada.
Analistas explicaron que los inversores interpretan las declaraciones como una posible pausa en las hostilidades. Sin embargo, advierten que la sostenibilidad dependerá de la normalización del tráfico en el estrecho de Ormuz.