El nuevo presidente de Colombia, Abelardo, lleva menos de 48 horas al frente del Gobierno y ya presentó un contundente balance en materia de seguridad, con una ofensiva contra las principales organizaciones armadas que operan en el país.
De acuerdo con el balance difundido por el Gobierno, las fuerzas de seguridad colombianas concretaron decenas de operaciones contra las FARC, el ELN y el Clan del Golfo, además de avanzar con desmovilizaciones y capturas de integrantes de distintas estructuras criminales.
Golpes contra las FARC, el ELN y el Clan del Golfo
Durante las primeras 48 horas de la nueva administración, el operativo de seguridad dejó, según el balance oficial difundido, 5 comandantes de las FARC dados de baja, 4 comandantes del ELN y 3 comandantes del Clan del Golfo.
A esto se sumaron 3 jefes de las FARC capturados, en una serie de operativos destinados a desarticular las estructuras de mando de los grupos armados que continúan actuando en distintas regiones del territorio colombiano.
El Gobierno también informó que 70 guerrilleros fueron dados de baja durante las operaciones desplegadas en las primeras horas de la nueva gestión.
La ofensiva se complementó con importantes incautaciones de material utilizado por las organizaciones criminales. Entre los elementos secuestrados se encuentran 500 kilos de explosivos, que fueron retirados de circulación antes de que pudieran ser utilizados en atentados u otras acciones violentas.
Golpes contra las FARC, el ELN y el Clan del Golfo
Más de 100 guerrilleros se desmovilizaron en el Cauca
El balance también contempla avances en materia de desmovilización. Según los datos difundidos por el Gobierno, 100 guerrilleros se desmovilizaron en el Cauca, una de las regiones colombianas históricamente más afectadas por la presencia de grupos armados.
Además, 18 integrantes del ELN abandonaron las armas y se desmovilizaron, en un resultado que el nuevo Ejecutivo presenta como parte de su estrategia para recuperar el control territorial y reducir la capacidad operativa de las organizaciones ilegales.
La combinación de operaciones militares, capturas, bajas e incentivos para la desmovilización apunta a una política de seguridad centrada en golpear las estructuras armadas y, al mismo tiempo, facilitar la salida de quienes decidan abandonar la actividad guerrillera.
El contraste con la gestión de Gustavo Petro
El balance fue difundido con una fuerte comparación política respecto de la administración anterior. El mensaje sostiene que Abelardo logró en apenas 48 horas resultados superiores a los obtenidos por Gustavo Petro durante sus cuatro años de Gobierno.
La comparación apunta directamente al enfoque de seguridad implementado durante la gestión de Petro, marcada por su política de "Paz Total", que buscó avanzar mediante negociaciones y acuerdos con distintas organizaciones armadas.
El nuevo Gobierno, en cambio, busca mostrar desde sus primeras horas una estrategia diferente, basada en una mayor presión militar y policial contra las estructuras criminales, con el objetivo de recuperar el control de las zonas afectadas por la violencia y reducir la capacidad de fuego de las guerrillas y grupos narcotraficantes.
Los datos difundidos por el Ejecutivo todavía deberán ser contrastados y consolidados por las autoridades competentes. Sin embargo, el balance busca instalar desde el comienzo de la nueva administración un mensaje claro: la seguridad y la lucha contra las organizaciones armadas serán una prioridad central del Gobierno de Abelardo.
Si la tendencia continúa, el Ejecutivo podrá utilizar estos primeros resultados como carta de presentación de un cambio de rumbo en la política de seguridad colombiana, después de años en los que las FARC disidentes, el ELN y el Clan del Golfo mantuvieron una importante presencia territorial y capacidad operativa.