La presentación de la nueva camiseta de la selección española para el Mundial de 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá, terminó abriendo un debate político y social que trasciende lo deportivo y vuelve a poner en discusión el modo en que las grandes marcas globales utilizan símbolos nacionales en sus campañas publicitarias. El pasado viernes, el seleccionado español presentó su segunda equipación, una camiseta de color blanco y estilo retro que fue mostrada públicamente por el seleccionador Luis de la Fuente tras anunciar la última lista de convocados. El diseño, según coinciden muchos aficionados, ha tenido buena respuesta y en los últimos días se convirtió en una de las camisetas más vendidas en España. Sin embargo, la controversia no gira en torno al uniforme en sí, sino al enfoque de la campaña promocional impulsada por la multinacional alemana Adidas.
La empresa decidió utilizar modelos negros y de origen árabe para presentar la nueva equipación en algunas de sus imágenes oficiales. La ausencia de modelos blancos en la campaña generó una oleada de críticas en redes sociales, especialmente teniendo en cuenta que en España alrededor del 90% de la población es de origen europeo. Este contraste reactivó el debate sobre representación, identidad nacional y el rol de las grandes corporaciones internacionales en la construcción de la imagen pública de selecciones que, para muchos ciudadanos, representan símbolos culturales y nacionales.

Numerosos usuarios cuestionaron que una selección nacional no sea promocionada con perfiles que reflejen la mayoría sociológica del país. Otros, en cambio, defendieron la estrategia global de la marca, argumentando que responde a criterios de marketing internacional y a la búsqueda de ampliar el alcance comercial del producto en distintos mercados.
Desde la perspectiva empresarial, Adidas combina este tipo de imágenes con campañas protagonizadas por jugadores de la propia selección, considerados su principal reclamo comercial en el mercado nacional. Entre ellos aparece el futbolista Pedri, uno de los rostros más utilizados por la marca en sus acciones publicitarias vinculadas al fútbol español. La multinacional mantiene además un patrón similar con otras selecciones como Argentina, Alemania o Italia, alternando fotografías de futbolistas con imágenes de modelos de distintas etnias para reforzar la proyección internacional del producto.
El caso español ha sido comparado por algunos usuarios con el de otras federaciones nacionales. Marruecos, por ejemplo, optó en campañas recientes por promocionar su equipación con modelos del propio país, una decisión que muchos señalaron como un enfoque más alineado con su identidad nacional y con la imagen que el país busca proyectar en el exterior.
Este debate sobre identidad, símbolos nacionales y marketing global aparece además en un contexto donde el fútbol europeo sigue incorporando medidas culturales y religiosas dentro de su organización deportiva.









