Por primera vez en su historia, el partido Alternativa para Alemania (AfD) se posicionó al frente en varias encuestas nacionales, superando a la coalición gobernante encabezada por la CDU/CSU. El dato refleja un cambio profundo en el escenario político alemán y expone el desgaste del gobierno liderado por Friedrich Merz.
Según los sondeos, si hoy se celebraran elecciones, el oficialismo perdería el poder. La imagen del canciller atraviesa uno de sus peores momentos: el 65% de los alemanes lo evalúa negativamente, mientras que la aprobación de su gobierno cayó al 27%, evidenciando una crisis de confianza generalizada.













