La crisis energética de Cuba suma un nuevo capítulo que expone, con números concretos, la magnitud del deterioro estructural. Un informe reciente del centro de estudios Cuba Study Group estimó que el país necesita al menos 6.600 millones de dólares únicamente para estabilizar su capacidad de generación eléctrica, una cifra que refleja décadas de desinversión y un sistema al límite gracias al Régimen comunista.
El dato no es menor: se trata solo del costo necesario para estabilizar la generación, sin incluir una modernización integral del sistema. En otras palabras, incluso si se consiguieran esos fondos, el desafío energético de la isla dista de resolverse. Especialistas advierten que la recuperación depende no solo de recursos financieros, sino también de reformas económicas profundas que permitan sostener inversiones y garantizar eficiencia operativa.












