Bolivia apoyó el reclamo argentino y Londres salió a cruzarla mediante su embajador.
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El Gobierno argentino agradeció este viernes el respaldo de Bolivia a la causa de soberanía sobre las Islas Malvinas y ratificó su histórica posición frente al Reino Unido, en medio de un nuevo cruce diplomático.
A través de un mensaje publicado en redes sociales, el canciller Pablo Quirno destacó el acompañamiento del país vecino y reafirmó los “legítimos e imprescriptibles derechos de soberanía” de la Argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.
El comunicado oficial emitido por la Oficina del Presidente
El respaldo boliviano se produjo durante un acto oficial en La Paz por el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas. Allí, el viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Paz Ide, sostuvo que la causa no solo corresponde a la Argentina, sino que debe ser entendida como una causa regional.
Además, el funcionario boliviano reiteró el llamado a retomar las negociaciones entre las partes con el objetivo de alcanzar una solución “justa, pacífica y duradera”, y aseguró que su país continuará acompañando el reclamo argentino en el ámbito internacional.
La reacción del Reino Unido no tardó en llegar. El embajador británico en Bolivia, Richard Porter, cuestionó la postura del gobierno boliviano y afirmó que las islas “son británicas” y que su soberanía “no está en discusión”. Además, calificó la declaración como una intervención “decepcionante e inaceptable”.
Frente a estas declaraciones, la Cancillería de Bolivia rechazó las acusaciones y aclaró que su posición no constituye una injerencia en asuntos internos, sino una postura alineada con el derecho internacional y los mecanismos de resolución pacífica de controversias.
En este contexto, la Argentina volvió a insistir en que la cuestión Malvinas constituye un caso de colonialismo que debe resolverse mediante el diálogo bilateral, en línea con la resolución 2065 de la Asamblea General de la ONU, que insta a ambas partes a negociar.
El presidente Javier Milei y el canciller Pablo Quirno estuvieron presentes en la asunción de Rodrigo Paz, el presidente de Bolivia.
El conflicto por la soberanía de las islas se remonta al siglo XIX y tuvo su punto más crítico en 1982, durante la guerra entre ambos países. Desde entonces, la Argentina mantiene su reclamo en foros internacionales, promoviendo una solución pacífica y negociada.
El respaldo de Bolivia vuelve a poner sobre la mesa la dimensión regional del reclamo argentino, en un escenario donde el Reino Unido mantiene una postura intransigente y rechaza cualquier instancia de diálogo.