El reciente arresto de un inmigrante afgano de 19 años en el sur de Francia acusado de violar cabras y ovejas le muestra al país las consecuencias de su política migratoria europea. El hecho ocurrió en la localidad de Les Pennes-Mirabeau, cerca de Marsella, donde el sospechoso fue detenido tras una serie de denuncias realizadas por productores rurales.
Según informaron medios locales, los incidentes se habrían repetido durante varias semanas, lo que llevó a los propietarios a instalar cámaras de seguridad en sus campos para identificar al responsable. Las imágenes obtenidas permitieron finalmente a la policía localizar y detener al sospechoso, quien quedó en prisión preventiva y enfrenta cargos por maltrato animal, con penas que podrían alcanzar varios años de prisión.












