El relevamiento de Concerned Women for America contabilizó además más de 14.301 participaciones y USD 501.498 en premios obtenidos por atletas transidentificados en eventos femeninos desde mediados de los años 80.
El deporte femenino enfrenta una crisis sin precedentes tras revelarse que atletas transgénero han despojado a mujeres biológicas y niñas de casi 2,300medallas de oro en los Estados Unidos. Según datos recabados durante más de cuatro décadas —desde mediados de la década de 1980—, los competidores masculinos que participan en categorías que no corresponden a su sexo de nacimiento han desplazado a las deportistas de los puestos de campeonato en un total de 2,293 ocasiones.
Además del arrebato de títulos, el deporte profesional femenino ha sufrido un despojo económico directo, perdiendo $501,498 en premios en dinero que fueron a parar a manos de competidores biológicamente masculinos. Esta alarmante radiografía fue detallada el 23 de septiembre de 2026 en el New York Post, tomando como base una investigación del grupo de políticas públicas de orientación evangélica y conservadora Concerned Women for America (Concerned Women for America LAC).
Imane Khelif, "boxeadora trans"
Para elaborar el reporte, la organización analizó los registros de HeCheated, una base de datos en línea gestionada por voluntarios que documenta la incursión de hombres transidentificados en competencias femeninas. Los hallazgos revelan que estos competidores han intervenido en más de 14,301 eventos de deportes femeninos, abarcando tanto el nivel aficionado como el profesional.
Ante la contundencia de las cifras, la presidenta y CEO de Concerned Women for America LAC, Penny Nance, denunció la desigualdad estructural que sufren las atletas al declarar: "Los hombres biológicos tienen ventajas claras sobre las mujeres biológicas. Esta realidad no solo pone en peligro a las mujeres, sino que elimina las oportunidades para que las mujeres biológicas se ganen la vida y ganen competencias".
Asimismo, Penny Nance hizo un vehemente llamado a la acción pública cuestionando en un comunicado de prensa: "¿Cuántas mujeres y niñas más serán sometidas a un terreno de juego desequilibrado? Es hora de poner fin a esta injusticia inherente y proteger el deporte femenino".
Imane Khelif
Esta controversia ha escalado hasta el Congreso de los Estados Unidos, donde Concerned Women for America exige la aprobación urgente de la Ley de Protección de Mujeres y Niñas en el Deporte (Protection of Women and Girls in Sports Act), una iniciativa legislativa orientada a prohibir que hombres biológicos compitan en equipos de deportes femeninos en instituciones educativas de todo el país.
Aunque el proyecto logró ser aprobado por la Cámara de Representantes en enero de 2025, la propuesta permanece estancada en el Senado de los Estados Unidos, cuerpo legislativo donde el Comité Judicial del Senado celebró la audiencia "Defensa de las Mujeres en el Deporte: Garantizar Oportunidades, Equidad y Seguridad para las Atletas Femeninas" (Standing Up for Women in Sports: Ensuring Opportunity, Fairness and Safety for Female Athletes) para abordar la problemática.
En el ámbito profesional, destacadas figuras han alzado la voz contra la inclusión de hombres biológicos, como es el caso de Sophie Cunningham, jugadora de la WNBA en el equipo Indiana Fever, quien desató el debate en julio al manifestar públicamente en una entrevista con ESPN que las mujeres "no deberían tener que competir contra hombres biológicos" en la cancha.
Atleta Trans
Respondiendo a las críticas recibidas, Sophie Cunningham aclaró su postura afirmando: "Recibí muchos comentarios negativos sobre que odiaba a los trans. Y yo dije: 'Nunca dije eso'". La atleta profesional enfatizó el principio rector de su reclamo señalando: "Creo que estoy aquí para dar amor. Pero también creo que con ese amor viene la verdad, ser honestos. Y quiero proteger a las niñas en un vestuario o a las jóvenes en el deporte, quienes no deberían tener que competir contra hombres biológicos".
El impacto de esta problemática se evidencia con crudeza a nivel escolar y regional, donde el caso de AB Hernandez, una atleta transgénero nacida hombre, generó indignación tras dominar múltiples pruebas de atletismo femenino en California. AB Hernandez obtuvo la medalla de oro en salto de longitud durante el torneo de la CIF en Yorba Linda High School el 23 de mayo de 2026, desatando masivas protestas a las afueras del recinto. La manifestación fue liderada por la exatleta de la NCAASophia Lorey bajo el lema Save Girls' Sports, donde un protestante encaró la inacción del gobernador de California, Gavin Newsom, acusándolo de abandonar a las deportistas femeninas e increpando que "las niñas están siendo amenazadas".