Una fuerte controversia política y social se desató en Dinamarca luego de que una concejal ecologista defendiera restricciones al consumo de carne en residencias de ancianos administradas por el gobierno de Copenhague. Las medidas limitan a apenas 80 gramos semanales el consumo de carne vacuna,cordero o ternera para los residentes, una cantidad inferior a la contenida en una hamburguesa Big Mac de McDonald’s.
La polémica comenzó durante una reunión del Consejo Municipal de Copenhague celebrada el pasado 30 de abril, cuando Birgitte Kehler Holst, integrante del partido verde de izquierda The Alternative, rechazó propuestas para excluir a los hogares de ancianos de las nuevas directrices alimentarias impulsadas por la capital danesa.
Durante el debate, Holst defendió la necesidad de que todos los sectores de la sociedad participen en los esfuerzos climáticos, incluidos los adultos mayores. ''Todos, incluidos los ancianos, deben contribuir a alcanzar nuestros objetivos climáticos'', afirmó la lunática política. Luego agregó una frase que provocó una ola inmediata de críticas: ''Es precisamente la generación que más ha arruinado las cosas''.
Una concejal comunista danesa aseguró que los adultos mayores deberían limitar su ingesta de carne para contribuir a frenar el cambio climático
Sus declaraciones fueron interpretadas por dirigentes opositores y comentaristas como un intento de responsabilizar a las personas mayores por los problemas ambientales actuales y justificar restricciones alimentarias consideradas excesivas para una población vulnerable.
Las nuevas directrices establecen un máximo de 80 gramos semanales de carne vacuna, cordero o ternera en instituciones públicas de la ciudad. La cifra equivale a unos 11,4 gramos diarios, una porción que críticos calificaron de ''ridícula'' e insuficiente para cubrir necesidades nutricionales básicas de adultos mayores.
El dirigente del Partido Popular Danés Malte Larsen publicó en redes sociales una fotografía mostrando la pequeña cantidad diaria permitida de carne para ilustrar el alcance de la medida. ''11,4 gramos de carne vacuna. Eso es lo que los residentes de hogares de ancianos en Copenhague pueden comer por día'', escribió.
Larsen acusó a sectores ecologistas de actuar con fanatismo ideológico y sostuvo que las restricciones no tendrán impacto real sobre el cambio climático. ''No vamos a salvar el mundo haciendo que nuestros ancianos coman solo 11,4 gramos de carne por día'', afirmó, al recordar que Dinamarca representa una porción muy pequeña de las emisiones globales de dióxido de carbono.
Los ecologistas daneses impusieron un consumo máximo de carne de 80 gramos por semana a los adultos mayores
El político también cuestionó lo que describió como la hipocresía de ciertos activistas climáticos que promueven medidas severas mientras mantienen estilos de vida con alta huella de carbono, incluyendo frecuentes viajes internacionales.
Desde otros sectores políticos también surgieron fuertes cuestionamientos. Mona Juul, representante del Partido Conservador danés, criticó la idea de reducir drásticamente el consumo de carne en residencias de ancianos y acusó a Holst de tratar a los adultos mayores como ''culpables climáticos''.
Las críticas se centraron especialmente en el potencial impacto nutricional de las restricciones. Expertos y opositores remarcaron que las personas mayores necesitan suficientes proteínas para conservar masa muscular, movilidad y calidad de vida, por lo que consideran inapropiado imponer límites tan estrictos por razones ambientales.
Frente a la creciente polémica, Holst terminó ofreciendo disculpas parciales por sus comentarios. La dirigente reconoció haber realizado una declaración ''demasiado apresurada'', aunque mantuvo su postura a favor de reducir el consumo de carne.
''Considero completamente razonable que nuestros ciudadanos mayores, como el resto de los habitantes de Copenhague, reciban comida saludable, sabrosa y orgánica que siga las recomendaciones dietarias danesas'', declaró posteriormente al diario danés BT.
Todo el arco político danés repudio los dichos y acciones de los ecologistas