La guerra en Ucrania sigue dejando al descubierto nuevas prácticas controvertidas. En los últimos días, diversas denuncias apuntan a que Rusia estaría reclutando de manera forzada a migrantes, especialmente provenientes de Asia Central, para enviarlos al frente de combate.
Según estos reportes, muchos de los afectados habrían sido detenidos por cuestiones administrativas o migratorias y luego presionados para firmar contratos con el ejército ruso. En algunos casos, la alternativa planteada sería enfrentar sanciones legales o incluso la deportación, lo que deja a estas personas en una situación de extrema vulnerabilidad.












