La inflación en Corea del Sur registró en mayo su nivel más alto en más de dos años, impulsada principalmente por el encarecimiento de la energía derivado de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, un escenario que fortalece las expectativas de una próxima subida de las tasas de interés por parte del Banco de Corea.
De acuerdo con los datos publicados este martes por el Ministerio de Datos y Estadísticas, el índice de precios al consumidor aumentó un 3,1% en comparación con el mismo mes del año anterior. La cifra representa una aceleración significativa respecto al 2,6% registrado en abril y constituye el mayor incremento desde marzo de 2024.
El resultado superó además las previsiones de los economistas, que esperaban una inflación cercana al 3%, reflejando el impacto creciente de los elevados costos energéticos sobre la economía surcoreana.
El índice de precios del consumidor de Corea del Sur aumentó en un 3,1%, siendo el más alto registrado en los últimos años
El principal factor detrás del repunte fue el fuerte aumento de los precios de los combustibles. Los productos derivados del petróleo registraron un incremento anual del 24,2%, mientras que los precios de los pasajes aéreos internacionales subieron un 33,5% respecto al mismo período del año anterior.
La escalada de los costos energéticos está estrechamente vinculada a la inestabilidad en Oriente Medio, entre otros factores. Los enfrentamientos entre Irán, Israel y otros actores regionales han generado volatilidad en los mercados internacionales del petróleo, afectando especialmente a países altamente dependientes de las importaciones energéticas como Corea del Sur.
Tras la publicación de los datos, el Banco de Corea advirtió que la inflación probablemente permanecerá alrededor del 3% durante los próximos meses debido a que el aumento de los precios del petróleo continúa trasladándose a otros sectores de la economía.
La entidad monetaria ya había elevado la semana pasada su previsión de inflación para 2026 desde el 2,2% hasta el 2,7%, una revisión que refleja la creciente preocupación por las presiones inflacionarias derivadas del contexto internacional.
Los precios del petróleo han sido un factor que ha contribuido a la suba generalizada de los precios
Los mercados interpretaron estas señales como una confirmación de que el banco central se prepara para adoptar una postura más restrictiva. La próxima reunión de política monetaria está prevista para el 16 de julio y numerosos analistas consideran probable una subida de tasas si la tendencia inflacionaria se mantiene.
La preocupación también se reflejó en los mercados financieros. El rendimiento de los bonos del Tesoro surcoreano más sensibles a las decisiones de política monetaria aumentó seis puntos básicos hasta el 3,847%, su nivel más alto desde noviembre de 2023.
Otro dato que llamó la atención de los analistas fue el comportamiento de la inflación núcleo, que excluye alimentos y energía. Este indicador aumentó al 2,5% desde el 2,2% registrado en abril, alcanzando su nivel más elevado desde febrero de 2024 y sugiriendo que las presiones inflacionarias comienzan a extenderse más allá de los sectores directamente afectados por el petróleo.
Los mercados financieros de Corea del Sur reaccionaron con bajas expectativas y el banco central se prepara para tomar posiciones más restrictivas
En términos mensuales, los precios aumentaron un 0,5%, manteniendo el mismo ritmo observado en abril y superando las expectativas de los mercados.
El repunte de la inflación también ha reavivado las críticas contra el gobierno del presidente comunista Lee Jae Myung, que asumió el poder con la promesa de aliviar el costo de vida y fortalecer la economía frente a las turbulencias externas.
Sectores de la oposición y varios analistas económicos sostienen que la administración no ha adoptado medidas suficientes para proteger a los hogares del aumento de los precios ni para reducir la vulnerabilidad del país ante las fluctuaciones energéticas internacionales.
El comunista Lee Jae-myung ha sido objeto de durísimas críticas tras sus incumplidas promesas de mantener la situación económica bajo control