Ecuador avanza con una nueva reforma penal destinada a endurecer la respuesta del Estado frente a las organizaciones criminales que operan en el país. El proyecto del gobierno de Daniel Noboa, conocido como Ley Antimafias, busca modificar la forma en que se persigue judicialmente a las estructuras delictivas y establecer sanciones específicas para quienes formen parte de ellas.
La iniciativa avanza hacia su primer debate en la Asamblea Nacional y plantea que la Justicia no concentre su actuación únicamente en los principales cabecillas o en los integrantes que ejecutan delitos como asesinatos, secuestros, extorsiones y tráfico de drogas. El objetivo es identificar los diferentes niveles de participación dentro de las organizaciones criminales y establecer penas de acuerdo con la función que cada persona desempeñe.












