El flamante presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella, pronunció su primer discurso como jefe de Estado y delineó los principales ejes de los próximos cuatro años, con una fuerte apuesta por recuperar el orden, combatir al narcoterrorismo, reducir el gasto público y generar mejores condiciones para la inversión privada.
Desde el Cantón Militar Pichincha, en Cali, el líder derechista aseguró que llegó al poder para "cerrar un largo capítulo de resignación nacional" y proclamó el comienzo de una etapa marcada por "la recuperación del orden, la autoridad y la libertad".
Durante su discurso, De La Espriella impartió a las Fuerzas Armadas y a la Policía la orden de combatir a todas las estructuras criminales y adelantó que su administración confeccionará un listado de organizaciones narcoterroristas.
"La opción del diálogo está completamente agotada", sentenció, marcando una ruptura con la denominada política de "paz total" impulsada durante la presidencia del izquierdista Gustavo Petro, que falicitó la proliferación del crimen.
Además, anunció que retomará y profundizará la erradicación de cultivos ilícitos mediante fumigaciones, junto con la construcción de megacárceles y un fortalecimiento de las fuerzas de seguridad. "El Tigre ha llegado y sabrán lo duro que muerde", advirtió.
Abelardo de la Espriella dio su primer discurso como presidente de Colombia.
El giro radical hacía la derecha también alcanzará a la economía. El nuevo mandatario confirmó que firmará un decreto para congelar el gasto público y anticipó una reforma tributaria que incluirá la eliminación del impuesto al patrimonio.
"Tenemos que poner la casa en orden", afirmó. Según explicó, su objetivo será combatir la evasión mientras se genera un escenario favorable para "la inversión, la producción y el empleo". También prometió respetar la independencia del Banco de la República.
En materia energética, anunció que recuperar Ecopetrol será una prioridad absoluta, impulsará nuevamente la exploración y producción de petróleo y gas y avanzará con el desarrollo de "fracking responsable y sostenible". El mandatario acusó a la administración anterior de haber deteriorado financieramente a la petrolera estatal.
La lucha contra la corrupción ocupará otro lugar central. De La Espriella anticipó la utilización de inteligencia artificial, análisis de datos y blockchain para detectar irregularidades en la administración pública, además de llevar ante la Justicia las presuntas irregularidades que sean encontradas en la gestión saliente.
También descartó cualquier intento de modificar las reglas institucionales para perpetuarse en el poder. "Cuatro años son más que suficientes para cumplir el programa", sostuvo al rechazar de plano una Asamblea Constituyente y comprometerse a entregar la Presidencia al finalizar su mandato.
Abelardo de la Espriella junto a Javier Milei.
Finalmente, el presidente planteó una "batalla cultural" basada en la familia, el mérito, la disciplina, la responsabilidad individual, el patriotismo y la fe, y advirtió que "la educación no puede ser un instrumento de adoctrinamiento ideológico".
Con su primer discurso, De La Espriella dejó planteado el giro que pretende imprimirle a Colombia después de cuatro años de gobierno socialista de Petro: más autoridad frente al crimen, austeridad en el Estado, apertura a la inversión y una agenda cultural abiertamente enfrentada a la izquierda.