Estados Unidos dio un paso decisivo en su estrategia sobre Venezuela al levantar las sanciones personales contra Delcy Rodríguez, actual presidenta interina tras la captura del dictador Nicolás Maduro. La medida, oficializada por el Departamento del Tesoro, implica la eliminación de su nombre de la lista de Nacionales Especialmente Designados, donde permanecía desde 2018 por corrupción y violaciones a los derechos humanos.
La decisión se enmarca en el proceso de reconfiguración institucional impulsado desde Washington luego de la salida forzada de Maduro en enero de 2026. En ese contexto, la administración de Donald Trump avanzó con un esquema de negociación progresiva que combina presión política con alivio selectivo de sanciones.












