El Flamengo intensificó la promoción de un sistema de suscripción con sorteos y premios para sus hinchas mientras enfrenta una fuerte incertidumbre financiera por la prohibición de las apuestas deportivas impulsada por el régimen de Luiz Inácio Lula da Silva.
La iniciativa, denominada Torcedor Premiado, permite a los simpatizantes suscribirse por R$ 1,99 durante el primer mes y R$ 15 mensuales posteriormente. A cambio, reciben beneficios y participan de sorteos de un iPhone por día, R$ 125.000 semanales y un automóvil cero kilómetro por mes. Parte de los ingresos generados por las suscripciones son destinados al club y ayudarían a contener la crisis del futbol impulsada por Lula.
El régimen de Lula prohibió las apuestas online y el Brasileirao puso en duda la continuidad del fútbol en Brasil
El programa había sido presentado oficialmente el 16 de septiembre, antes de la prohibición de las casas de apuestas decretada por Lula el día 25. Sin embargo, Flamengo volvió a promocionarlo con intensidad en sus redes en medio de la crisis abierta por la decisión del régimen y de la búsqueda de nuevas fuentes de ingresos.
La situación económica preocupa especialmente a la dirigencia del Mengão. Su contrato con Betano, principal patrocinador de la camiseta, tiene un valor cercano a R$ 268 millones anuales y permanece actualmente en suspenso mientras se define el futuro de la normativa.
Flamengo advierte un fuerte impacto económico
El presidente del club, Luiz Eduardo Baptista, conocido como Bap, sostuvo que la prohibición podría generar pérdidas cercanas a R$ 400 millones anuales si se consideran el acuerdo con Betano y otros contratos vinculados indirectamente con la industria de las apuestas.
Luiz Eduardo Baptista.
El dirigente advirtió que el impacto podría obligar al Flamengo a revisar gastos en el fútbol masculino y femenino, los deportes olímpicos y otras áreas de la institución. También planteó públicamente sus dudas sobre cómo afrontar compromisos económicos ya asumidos, entre ellos pagos relacionados con incorporaciones de jugadores.
Bap reclamó además que cualquier modificación regulatoria tenga una transición y cuestionó que el régimen cambie abruptamente las reglas después de haber autorizado a las empresas a operar, invertir y celebrar contratos.
El club llevó su pelea al Supremo
La dirigencia de Flamengo acudió al Supremo Tribunal Federal para respaldar las acciones que buscan suspender la prohibición y fue aceptado como amicus curiae en los procesos que discuten la constitucionalidad de la medida.
El club sostiene que la desaparición de las plataformas legales no eliminará las apuestas, sino que podría favorecer al mercado clandestino, al mismo tiempo que reduciría recursos destinados al fútbol y otros deportes.