La Fuerza Aérea israelí realizó la mayor misión de ataque de su historia contra Irán
Aviones de combate israelíes.
porRedacción
internacionales
Se utilizaron cerca de 200 aviones de combate en una operación aérea sin precedentes.
Las Fuerzas de Defensa de Israel confirmaron que utilizaron cerca de 200 aviones de combate en una operación aérea sin precedentes contra objetivos estratégicos en Irán, en el marco de la ofensiva militar coordinada junto a Estados Unidos que golpeó instalaciones estratégicas del régimen.
Según el comunicado oficial, se trata de la mayor misión de ataque jamás ejecutada por la Fuerza Aérea Israelí.
La ofensiva aérea se concentró en sistemas de misiles, infraestructura militar y complejos defensivos ubicados principalmente en el oeste y centro del territorio iraní, con el objetivo de debilitar las capacidades ofensivas del régimen y consolidar el dominio aéreo israelí en la región.
El operativo se llevó a cabo en paralelo con el ataque más amplio que también tuvo como resultado la eliminación de altos mandos militares iraníes y la destrucción de posiciones estratégicas.
Benjamín Netanyahu, primer ministro israelí.
En su declaración oficial, las fuerzas israelíes detallaron la magnitud del despliegue y el alcance de la misión: "Las aeronaves de la Fuerza Aérea lanzaron cientos de municiones sobre aproximadamente 500 objetivos, incluyendo sistemas de defensa y lanzamisiles en varias zonas de Irán”.
Y agregaron: “El ataque a los sistemas de defensa permitió ampliar la superioridad aérea en los cielos iraníes y dañar gravemente la principal capacidad ofensiva del régimen: las bases de lanzamiento en el oeste de Irán”.
El ataque forma parte de la operación militar lanzada en simultáneo con Washington, que el Pentágono denominó “Operation Epic Fury” y que Israel ejecuta bajo el nombre “Operation Roaring Lion”.
Alí Jamenei, lider supremo iraní.
Esta acción militar masiva busca neutralizar el sistema de defensa iraní, destruir sus capacidades de lanzamiento de misiles y debilitar la estructura de mando del régimen, para lograr su caída definitiva.
Desde las primeras horas de la ofensiva, informes de inteligencia israelíes indicaron que el líder supremo iraní, Alí Jamenei, podría haber muerto o resultado gravemente herido durante el ataque contra su complejo en Teherán.
En paralelo, el presidente estadounidense, Donald Trump, calificó la operación como una acción “masiva y en curso”, dirigida a eliminar amenazas consideradas inminentes. Además, instó directamente al pueblo iraní a “tomar su gobierno” una vez finalizada la ofensiva, asegurando que “la hora de su libertad está cerca”.