En un contundente despliegue de liderazgo orientado a reestructurar los pilares morales y normativos de la nación, la presidente del Perú, Keiko Fujimori, anunció la implementación de un nuevo régimen de disciplina escolar que reestablece el principio de autoridad docente y los valores tradicionales en las instituciones de enseñanza pública. Durante una ceremonia oficial realizada en el distrito de Chaclacayo, situado a 35 kilómetros de Lima, la jefa de Estado sentó las bases de una reforma integral orientada a erradicar el desorden en las aulas e impartir civismo.
En su discurso, la mandataria sentenció: “El orden no solamente es en las calles, también tiene que regresar a nuestras escuelas”, subrayando que el Gobierno de Keiko Fujimori velará por los estudiantes que verdaderamente acuden a superarse. Para salvaguardar el entorno académico frente a minorías conflictivas, Keiko Fujimori confirmó el retorno firme de las expulsiones: “Por unos pocos estudiantes malcriados no vamos a perturbar la tranquilidad de la gran mayoría que vienen a aprender. Por eso vamos a reinstalar las expulsiones: los más malcriados no van a estar en las aulas”.












