El gobierno de Bolivia endureció su discurso contra Evo Morales y aseguró que el exdictador deberá enfrentar a la Justicia por las causas que pesan en su contra. Desde el Ejecutivo afirmaron que las fuerzas de seguridad realizarán las operaciones necesarias "en el momento debido", dejando abierta la posibilidad de futuras acciones para ejecutar las órdenes judiciales pendientes.
Las declaraciones se producen en medio de una de las mayores crisis políticas que ha enfrentado el gobierno de Rodrigo Paz, marcada por semanas de bloqueos, protestas y enfrentamientos impulsados en gran medida por sectores afines a Morales en busca de la caída del gobierno constitucional de Paz.











