La llegada masiva de inmigrantes ilegales a Ceuta provocó una fuerte reacción internacional. Suecia se sumó a Italia, Finlandia y Dinamarca en las críticas al Gobierno de Pedro Sánchez, mientras Francia reforzó los controles fronterizos.
La invasión migratoria que atraviesa Ceuta continúa agravándose y ya provocó una fuerte reacción de distintos gobiernos europeos. La llegada de al menos 60.000 inmigrantes ilegales desde Marruecos en menos de 48 horas desbordó la capacidad de respuesta de la ciudad autónoma, obligó al despliegue del Ejército y la Guardia Civil y dejó un saldo de 41 inmigrantes fallecidos mientras intentaban ingresar ilegalmente a territorio español.
El colapso de los centros de recepción, la presión sobre las fuerzas de seguridad y el creciente malestar de la población pusieron nuevamente en el centro del debate las consecuencias de las políticas migratorias impulsadas por el Gobierno socialista de Pedro Sánchez.
Italia, Finlandia, Dinamarca y Suecia endurecen sus críticas contra Sánchez
La magnitud de la crisis provocó una inédita reacción de varios países europeos, que comenzaron a cuestionar abiertamente la capacidad del Gobierno español para proteger una de las fronteras exteriores del espacio Schengen.
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, anunció que analiza medidas extraordinarias, incluida la posibilidad de suspender temporalmente la aplicación del espacio Schengen con España si la situación continúa deteriorándose.
"Las imágenes procedentes de Ceuta demuestran que la inmigración ilegal descontrolada representa una amenaza real para la seguridad de las fronteras europeas", sostuvo la mandataria italiana.
Italia, Finlandia, Dinamarca y Suecia endurecen sus críticas contra Sánchez
El ministro de Relaciones Exteriores de Italia, Antonio Tajani, respaldó esa posición y afirmó que las políticas migratorias impulsadas por Madrid favorecen el tráfico ilegal de personas.
A esas críticas se sumó Finlandia. La ministra del Interior, Mari Rantanen, sostuvo que España "ha fracasado completamente en proteger la frontera exterior del área Schengen" y reclamó que el resto de Europa apoye la postura italiana.
También Dinamarca manifestó su respaldo. La primera ministra Mette Frederiksen pidió que la Unión Europea estudie todas las alternativas disponibles, incluida una eventual suspensión de España dentro del sistema Schengen si no logra recuperar el control de la situación.
En las últimas horas, Suecia también elevó el tono. El primer ministro Ulf Kristersson exigió que el Gobierno español "recupere el control" de Ceuta y advirtió que su país está preparado para adoptar medidas si la crisis termina afectando la seguridad o la política migratoria sueca.
Francia reforzó los controles en la frontera con España
Mientras aumentan las críticas diplomáticas, Francia decidió actuar.
El ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, anunció el refuerzo inmediato de los controles en la frontera con España y confirmó que mantiene un contacto permanente con el ministro Fernando Grande-Marlaska para seguir la evolución de la crisis.
Francia reforzó los controles en la frontera con España
La decisión llega después de que la dirigente francesa Marine Le Pen responsabilizara al Gobierno de Pedro Sánchez por haber alentado una inmigración masiva que ahora genera consecuencias para toda Europa.
Sánchez fue recibido con abucheos durante su visita a Ceuta
En medio del caos migratorio, Pedro Sánchez y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, viajaron a Ceuta para supervisar el operativo desplegado por las fuerzas de seguridad.
Sin embargo, la visita estuvo marcada por un fuerte rechazo ciudadano.
Decenas de manifestantes recibieron al presidente con gritos de "Sánchez, dimisión", insultos y acusaciones de haber abandonado las fronteras españolas. Al retirarse del Palacio de la Asamblea, los abucheos se repitieron entre cientos de personas que permanecían detrás del vallado policial.
El creciente malestar refleja el impacto que la crisis migratoria tiene sobre una ciudad de apenas 83.000 habitantes, que en cuestión de horas recibió una cantidad de inmigrantes equivalente a gran parte de su población.
Bruselas ofrece ayuda mientras aumenta la presión política
La Comisión Europea anunció que está dispuesta a reforzar la asistencia financiera, técnica y operativa a España mediante la participación de Frontex, al tiempo que intensificó los contactos con Marruecos para frenar las salidas ilegales.
El comisario europeo de Interior y Migración, Magnus Brunner, insistió en que proteger las fronteras exteriores constituye una prioridad para la Unión Europea y aseguró que Bruselas colaborará con Madrid para recuperar el control.
Pese a ese respaldo institucional, la presión política sobre el Gobierno español continúa creciendo. Cada vez más gobiernos europeos consideran que la inmigración ilegal representa un desafío para la seguridad del continente y reclaman políticas mucho más firmes para impedir nuevas entradas masivas y combatir a las redes dedicadas al tráfico de personas.