El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, reconoció que el régimen enfrenta serias dificultades para mantener contacto con el líder supremo Mojtaba Khamenei, quien permanece alejado de la vida pública desde los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel que desencadenaron una nueva escalada del conflicto en Medio Oriente.
Las declaraciones del mandatario alimentan las especulaciones sobre el estado de salud del máximo líder iraní, cuya ausencia en actos oficiales y apariciones públicas ha generado incertidumbre tanto dentro como fuera del país.
El régimen admite problemas para comunicarse con su máxima autoridad
Durante un discurso transmitido por la televisión estatal, Pezeshkian reconoció que la situación dificulta el contacto con Khamenei.
"Es muy difícil comunicarse con él en este momento, pero, en cualquier caso, su presencia es una fuente de fuerza muy grande para nosotros que nos permite seguir adelante", afirmó.
El presidente sostuvo que logró reunirse con el líder supremo en algunas oportunidades y defendió su capacidad para conducir el país, asegurando que sus decisiones responden a una "lógica muy sólida".











