La Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) confirmó este martes que edificios de acceso de la planta de enriquecimiento de uranio de Natanz, en Irán, sufrieron daños recientes tras ataques militares, aunque destacó que no hay peligro radiológico para la población ni impacto adicional en el interior de la instalación.
La instalación subterránea de Natanz ya había sido “gravemente dañada” durante la ofensiva iniciada en junio del año pasado por Israel y Estados Unidos contra el programa nuclear iraní. Esta nueva confirmación respalda informes previos de que los ataques sirven para debilitar la capacidad de enriquecimiento de uranio de Irán sin generar consecuencias radiológicas externas.













