La posibilidad de una victoria de Abelardo de la Espriella en la segunda vuelta presidencial ha generado fuertes reacciones entre sectores de la izquierda colombiana, que ya amenazaron con protestas y violencia política en caso de que el candidato conservador llegue a la Casa de Nariño.
Durante los últimos días, organizaciones políticas, movimientos sociales y dirigentes vinculados al petrismo han manifestado su rechazo a las propuestas de De la Espriella y han planteado la necesidad de mantenerse movilizados para causar la caída de un eventual gobierno de derecha. El clima de tensión ha aumentado a medida que las encuestas muestran al abogado y empresario como favorito para imponerse en el balotaje.
El candidato para presidente Abelardo De La Espriella
La campaña electoral se ha desarrollado en un contexto de fuerte polarización. Mientras De la Espriella promete una política de seguridad más dura, reducción del tamaño del Estado y una ofensiva contra el narcotráfico, sus adversarios sostienen que sus propuestas representan un riesgo para sus sectores políticos y sociales.
Desde sectores de izquierda se han multiplicado los llamados a la violencia y la protesta frente a una eventual derrota electoral. Algunos grupos han planteado la necesidad de mantener la movilización permanente para enfrentar las políticas que podría impulsar un gobierno encabezado por De la Espriella.
El propio proceso electoral ha estado marcado por denuncias de fraude por parte del presidente Petro. La elección como una de las más polarizadas de la historia reciente de Colombia, con un país dividido entre dos proyectos completamente opuestos.
El presidente comunista de Colombia Gustavo Petro
Por su parte, De la Espriella ha insistido en que respetará el resultado de las urnas y ha centrado su discurso en la necesidad de recuperar el orden, combatir la criminalidad y revertir las políticas impulsadas durante el gobierno de Gustavo Petro.
A pocas horas de conocerse el resultado definitivo, crece la preocupación por posibles protestas y episodios de violencia política posteriores a la elección. Diversos dirigentes han realizado llamados públicos a respetar las instituciones democráticas y evitar cualquier tipo de violencia, independientemente de quién resulte vencedor.
La incertidumbre sobre la reacción de los distintos sectores políticos refleja el alto nivel de división que atraviesa Colombia. El desafío más importante comenzará después de las elecciones, cuando el próximo presidente deba gobernar un país profundamente polarizado y con importantes tensiones sociales acumuladas.