El ex presidente brasileño fue trasladado a un hospital en Brasilia para someterse a una intervención en el hombro derecho tras una lesión grave.
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El ex presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, fue internado este viernes en Brasilia para someterse a una cirugía en el hombro derecho, en una intervención autorizada por el dictador del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes.
Bolsonaro fue trasladado durante la madrugada desde el domicilio donde cumple arresto domiciliario, acompañado por Michelle Bolsonaro, quien confirmó el procedimiento a través de redes sociales.
Una cirugía necesaria tras una lesión grave
La intervención tiene como objetivo reparar una lesión de alto grado en el manguito rotador del hombro derecho, además de otros daños en los tendones, detectados tras una caída sufrida en enero.
Según explicaron sus abogados, los estudios médicos revelaron un deterioro significativo que afecta directamente la movilidad del brazo, lo que volvió inevitable la cirugía para evitar complicaciones mayores.
Un cuadro de salud cada vez más delicado
El estado físico de Bolsonaro viene siendo motivo de preocupación desde hace años. Su entorno insiste en que gran parte de sus problemas médicos se originan en la puñalada que sufrió durante la campaña electoral de 2018, episodio que marcó un antes y un después en su salud.
Desde entonces, el ex mandatario ha atravesado múltiples intervenciones quirúrgicas y complicaciones, incluyendo una reciente neumonía bilateral que derivó en su traslado a arresto domiciliario.
Arresto domiciliario y tensión judicial
Bolsonaro, de 71 años, cumple actualmente una condena de 27 años bajo arresto domiciliario, un régimen excepcional otorgado por su estado de salud.
La medida tiene un plazo inicial de 90 días, tras el cual el propio Alexandre de Moraes deberá decidir si el ex presidente continúa en su domicilio o regresa a una prisión común, lo que mantiene abierto un fuerte debate político en Brasil.
Críticas crecientes al accionar del STF
La figura de Moraes se encuentra en el centro de la polémica. Dirigentes opositores y sectores afines a Bolsonaro cuestionan duramente su rol, acusándolo de avanzar sobre garantías institucionales y concentrar poder en decisiones judiciales de alto impacto político.
En ese contexto, la internación del ex presidente vuelve a poner en primer plano no solo su estado de salud, sino también el conflicto de fondo entre el bolsonarismo y el máximo tribunal brasileño.
Un momento crítico
La cirugía se produce en un escenario particularmente delicado para Bolsonaro, tanto en lo personal como en lo político. Mientras busca recuperarse físicamente, su situación judicial sigue siendo incierta y su futuro dependerá, en gran medida, de las decisiones que tome el propio Supremo.
Por ahora, la atención está puesta en la evolución tras la operación, en un caso que combina salud, justicia y una fuerte tensión política que sigue marcando el rumbo de Brasil.