El presidente chileno calificó de “dramáticos” los enfrentamientos entre manifestantes y Carabineros tras las protestas en Santiago y pidió que todos los sectores políticos defiendan la convivencia democrática.
El presidente de Chile, José Antonio Kast, condenó los graves incidentes registrados durante las protestas estudiantiles en Santiago y llamó a realizar una condena transversal de la violencia luego de los enfrentamientos que dejaron decenas de detenidos y varios heridos. El mandatario calificó los hechos como “dramáticos” y sostuvo que ninguna causa política justifica los ataques contra las fuerzas de seguridad o la destrucción de bienes públicos y privados.
Las movilizaciones, convocadas por organizaciones estudiantiles y docentes en rechazo a políticas gubernamentales, se desarrollaron inicialmente de forma pacífica, pero derivaron en violentos enfrentamientos con Carabineros al finalizar la jornada. Como resultado de los disturbios, las autoridades informaron al menos 35 detenidos y varios heridos.
Oficiales chilenos en medio de los disturbios
El presidente Kast afirmó que las diferencias políticas deben resolverse dentro de las instituciones democráticas y no mediante actos de violencia callejera. El presidente insistió en que la libertad de manifestación debe coexistir con el respeto al orden público y a los derechos de quienes no participan en las protestas.
Desde el gobierno también destacaron que varios efectivos policiales resultaron lesionados durante los incidentes y denunciaron ataques contra vehículos e infraestructura pública. Las autoridades señalaron que algunos manifestantes fueron detenidos portando elementos incendiarios y objetos utilizados para enfrentar a la policía.
Las declaraciones del mandatario se enmarcan en una línea política que ha colocado la seguridad y el fortalecimiento de Carabineros entre las principales prioridades de su administración. En los últimos días, Kast impulsó además iniciativas destinadas a endurecer las sanciones contra actos de vandalismo y agresiones contra funcionarios policiales.
El presidente José Antonio Kast junto a Javier Milei
El jefe de Estado sostuvo que la violencia política no puede ser normalizada y llamó a todos los sectores, independientemente de sus posiciones ideológicas, a rechazar los hechos ocurridos. Según señaló, la convivencia democrática exige que los conflictos se resuelvan mediante el diálogo y las instituciones, sin recurrir a la intimidación ni a los enfrentamientos callejeros.
Mientras continúan las investigaciones sobre los incidentes, el gobierno chileno reafirmó su respaldo a las fuerzas de seguridad y aseguró que continuará aplicando medidas destinadas a garantizar el orden público y proteger a los ciudadanos frente a hechos de violencia.