El gobierno de José Antonio Kast avanzó con una nueva medida destinada a endurecer las consecuencias para quienes participen en hechos de violencia contra las fuerzas de seguridad o provoquen daños a la infraestructura pública y privada. Según anunció el Ejecutivo, las personas que agredan a carabineros o participen en actos de vandalismo podrán perder el acceso a distintos beneficios sociales otorgados por el Estado.
La iniciativa forma parte de la estrategia de seguridad impulsada por el presidente José Antonio Kast, quien desde el inicio de su gestión colocó el combate a la delincuencia, el narcotráfico y los hechos de violencia como una de las principales prioridades de gobierno.

Las autoridades señalaron que el objetivo es reforzar el respeto por el orden público y establecer consecuencias más severas para quienes ataquen a funcionarios policiales o destruyan bienes que pertenecen a toda la sociedad. Según explicaron, los beneficios estatales deben estar dirigidos a ciudadanos que respeten las normas democráticas y la convivencia social.
El anuncio ocurre en un contexto donde Chile viene enfrentando debates cada vez más intensos sobre seguridad pública, violencia urbana y protección de las fuerzas policiales. Durante los últimos años, distintos episodios de disturbios y ataques contra infraestructura pública generaron fuertes cuestionamientos sobre la capacidad del Estado para garantizar el orden.









