El gobierno chileno busca incentivar la salida ordenada de extranjeros que permanecen en el país sin documentación, ofreciendo un mecanismo sin sanciones para quienes decidan regresar a sus países de origen
El gobierno chileno puso oficialmente en marcha el denominado Plan de Abandono Voluntario, una iniciativa destinada a los migrantes que se encuentran en situación ilegal y que deseen abandonar el país de manera voluntaria. La medida forma parte de la estrategia migratoria impulsada por el presidente José Antonio Kast para enfrentar la inmigración ilegal y reforzar el control fronterizo.
Según informó el Servicio Nacional de Migraciones, podrán acogerse al programa quienes hayan ingresado a Chile por pasos no habilitados o eludiendo los controles migratorios, así como aquellas personas que ingresaron legalmente con permisos temporales o visas de turista pero permanecieron en el país una vez vencido el plazo autorizado.
José Antonio Kast junto al presidente Nayib Bukele
Uno de los principales incentivos del plan es que quienes abandonen Chile por su propia voluntad no recibirán sanciones migratorias ni económicas. Además, el trámite será gratuito y permitirá que, en el futuro, los interesados puedan intentar regresar al país por las vías legales correspondientes.
El presidente Kast presentó la iniciativa como una alternativa que combina firmeza en el control migratorio con una salida humanitaria para quienes se encuentran en una situación ilegal. El mandatario sostuvo que muchas personas fueron víctimas de redes de tráfico de migrantes, engaños o explotación por parte del crimen organizado transnacional.
Desde el Ministerio del Interior advirtieron que quienes decidan no acogerse al programa seguirán sujetos a los procedimientos de expulsión y a las sanciones contempladas por la legislación chilena. El gobierno busca que el mecanismo permita reducir la presión sobre los sistemas migratorios y avanzar en el ordenamiento de la situación de miles de extranjeros que actualmente permanecen fuera del marco legal.
Policías chilenos en la frontera con Bolivia
La medida llega en un contexto donde la inmigración irregular se convirtió en uno de los temas centrales del debate político chileno. Durante la campaña presidencial, Kast prometió endurecer las políticas migratorias y fortalecer el control de las fronteras, especialmente en el norte del país.
Para el gobierno, el nuevo plan representa una herramienta adicional dentro de una estrategia más amplia orientada a recuperar el control migratorio, reducir la inmigración ilegal y facilitar que quienes desean regresar a sus países puedan hacerlo de forma ordenada y sin enfrentar sanciones administrativas.