Corea del Norte elevó la tensión con Corea del Sur después de anunciar el despliegue de nuevas unidades de fuego en posiciones de tiro a lo largo de la frontera intercoreana. La medida fue comunicada por Kim Yo-jong, hermana del líder norcoreano Kim Jong-un, durante una inspección de las fortificaciones militares, en la que también participó el mariscal Pak Jong-chon, alto funcionario de la estructura de defensa de Pyongyang.
Según la agencia estatal norcoreana KCNA, Kim Yo-jong afirmó que las nuevas unidades ya habían ocupado sus posiciones y sostuvo que el objetivo del despliegue es advertir a Seúl sobre las consecuencias de sus acciones en la Zona Desmilitarizada (DMZ), el área que separa a ambos países desde el armisticio de la Guerra de Corea de 1953.












