La crisis por el cierre del gobierno federal ha sumado un nuevo frente de presión contra el Congreso: los pilotos de las principales aerolíneas del país.
Tres sindicatos del sector, la Coalition of Airline Pilots Associations (CAPA), la NetJets Association of Shared Aircraft Pilots (NJASAP) y la Allied Pilots Association (APA), emitieron este miércoles comunicados conjuntos exigiendo que el Congreso apruebe de inmediato la resolución continua respaldada por los republicanos para reabrir el gobierno y garantizar la estabilidad del sistema aéreo estadounidense.
Las declaraciones se producen un día después de que la Southwest Airlines Pilots Association (SWAPA) manifestara su apoyo a la misma medida legislativa, incrementando la presión sobre los legisladores demócratas que continúan bloqueando su aprobación. En conjunto, los sindicatos que han respaldado la propuesta representan a más de 50.000 pilotos en todo el país.
Durante el cierre, más de 13.000 controladores aéreos y miles de empleados de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) se ven obligados a trabajar sin recibir salario, lo que ha generado una ola de indignación contra los demócratas en el sector.

En un comunicado, CAPA advirtió que ''la falta de pago a los controladores y trabajadores esenciales solo agrava la presión sobre un sistema aéreo que ya enfrenta una seria escasez de personal''.
La Casa Blanca también alertó sobre el posible impacto del cierre si se prolonga hasta el feriado de Acción de Gracias, uno de los períodos de mayor tráfico aéreo del año. ''Si los demócratas continúan cerrando el gobierno, también estarán cerrando el tráfico aéreo estadounidense'', advirtió la secretaria de prensa Karoline Leavitt, anticipando retrasos, cancelaciones y caos en los aeropuertos del país.
El gobierno de la Casa Blanca destacó que el respaldo de los sindicatos refleja un consenso amplio dentro del sector aeronáutico. ''Desde pilotos hasta controladores aéreos, el mensaje es claro: los demócratas deben dejar de causar caos y poner fin al cierre del gobierno'', señaló Taylor Rogers, asistente de prensa presidencial, en una declaración oficial.











