El dictador socialista Lula da Silva se impuso con una amplia diferencia en los centros de votación instalados en las cárceles de Brasil durante la primera vuelta electoral celebrada el domingo 4, incluso triplicando los votos de Flavio Bolsonaro.
El candidato del Partido de los Trabajadores (PT) obtuvo el 72,57% de los votos válidos de los presos, muy por encima del 45,16% que consiguió en el conjunto del país.
El resultado contrastó con el desempeño del derechista Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal (PL), quien quedó segundo con el 23,29% de los sufragios en las unidades de detención. A nivel nacional, en cambio, alcanzó el 47,03%, superando a Lula.
Lula da Silva y Flavio Bolsonaro.
La diferencia entre ambos candidatos en las cárceles vuelve a poner el foco sobre el comportamiento electoral de una población que, aunque representa una proporción mínima del padrón nacional, mostró una marcada preferencia por Lula.
Lula también se impuso en las cárceles de mujeres
El respaldo al mandatario socialista fue todavía mayor en los establecimientos penitenciarios femeninos. Lula ganó en las 18 cárceles de mujeres incluidas en el relevamiento y reunió el 80,95% de los votos válidos. Flávio Bolsonaro, por su parte, obtuvo el 13,62%.
En las 56 unidades socioeducativas destinadas a los delincuentes menores de edad, el mandatario también quedó primero, con el 65,77% de los sufragios, frente al 30,81% de su rival.
Lula da Silva.
En el total de los 243 establecimientos relevados, Lula se impuso en 214, mientras que Flávio Bolsonaro ganó en 25. En otros cuatro se registró un empate. Augusto Cury, de Avante, quedó tercero con el 1,58%, seguido por Ronaldo Caiado, del PSD, con el 1,5%, y Renan Santos, de Missão, con el 0,65%.
La participación electoral en las cárceles fue del 78,07%: votaron 11.679 de los 14.959 electores habilitados. El porcentaje quedó ligeramente por debajo del promedio nacional, que llegó al 78,92%.
Pese a la contundencia de la diferencia entre Lula y Flávio Bolsonaro, los votos emitidos en unidades penitenciarias y socioeducativas representaron apenas el 0,01% del total nacional.
Sin embargo, el amplio triunfo del comunista Lula en las cárceles constituye un dato electoral significativo, y demuestra la preferencia de los presos a la hora de votar a un candidato y sus políticas.