El secretario de Estado de Estados Unidos cuestionó la decisión del régimen nicaragüense de eliminar las elecciones y advirtió sobre el impacto para la seguridad regional.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, lanzó este martes un contundente mensaje contra el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, al denunciar el recrudecimiento de la represión en Nicaragua y advertir que Washington no permanecerá indiferente ante la situación.
A través de una publicación en su cuenta oficial de X, Rubio afirmó que la Administración de Donald Trump y la comunidad internacional "no permanecerán de brazos cruzados" mientras la dictadura profundiza la persecución interna y genera inestabilidad que amenaza la seguridad nacional de Estados Unidos.
"La Administración Trump y la comunidad internacional no permanecerán de brazos cruzados mientras la dictadura Murillo-Ortega profundiza la represión en su país y fabrica una inestabilidad que amenaza la seguridad nacional de Estados Unidos", escribió el funcionario.
Críticas a la eliminación de las elecciones
Críticas a la eliminación de las elecciones
En su mensaje, Rubio también hizo referencia a la decisión del régimen sandinista de avanzar hacia la eliminación de las elecciones competitivas en Nicaragua, una medida que, según sostuvo, confirma el carácter autoritario del gobierno encabezado por Ortega.
"La promesa de Ortega de abolir las elecciones en Nicaragua demuestra su cobardía y su miedo a la voluntad del pueblo nicaragüense", expresó el secretario de Estado.
Las declaraciones representan una de las condenas más duras de la administración estadounidense contra el gobierno nicaragüense desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca y refuerzan la postura de Washington de aumentar la presión diplomática sobre Managua.
Estados Unidos endurece su postura frente al régimen sandinista
La relación entre Estados Unidos y el gobierno de Daniel Ortega atraviesa uno de sus momentos de mayor tensión. En los últimos años, Washington ha denunciado reiteradamente las detenciones de opositores, el cierre de medios de comunicación, la persecución contra organizaciones civiles y las restricciones a las libertades políticas en Nicaragua.
El nuevo pronunciamiento de Rubio reafirma que la administración estadounidense considera que la situación en el país centroamericano no solo constituye una violación sistemática de los derechos fundamentales, sino también un factor de inestabilidad para la región.
Con este mensaje, el jefe de la diplomacia estadounidense dejó en claro que la política exterior de la Casa Blanca continuará presionando al régimen de Ortega y Murillo, al tiempo que respalda los reclamos de la comunidad internacional en favor de la recuperación de las instituciones democráticas y del respeto a la voluntad del pueblo nicaragüense.